En los últimos meses ha estallado una bomba política que tiene temblando a todo Nuevo León. Resulta que la famosa red de juzgadores impulsada desde el Palacio de Gobierno está bajo la lupa ciudadana. Por un lado, la molestia social crece debido a fallos judiciales sospechosamente oportunos para la administración naranja. Por el otro, la indignación es total al ver cómo el beneficio es siempre para el mismo grupo en el poder.
Ciertamente, el panorama legal en la entidad se ha transformado en un auténtico circo de complicidades burdas. La ciudadanía ya no sabe si reír o llorar ante la desfachatez de las autoridades. Las evidencias apuntan a que el aparato de justicia estatal fue secuestrado para fines meramente particulares y partidistas.

El gobernador Samuel García bajo sospecha total
Para empezar a entender este embrollo, debemos recordar los famosos acordeones que circularon desde la administración estatal. En efecto, mediante estas listas se promovió de forma descarada a personajes sumamente leales al Ejecutivo. Ahora bien, el tiempo ha dado la razón a quienes criticaban ese sospechoo proceso de selección. Efectivamente, los magistrados bendecidos por el gobierno naranja han comenzado a pagar los favores políticos de manera inmediata.
Por consiguiente, la opinión pública acusa la alarmante corrupción en el gobierno de Nuevo León que esto representa. Por ende, cada resolución que sale de estos despachos huele fuertemente a complicidad y arreglos bajo la mesa. Resulta indignante que un gobernante utilice su estructura para imponer un blindaje judicial a su propia medida.
Además, el cinismo con el que se mueven estos funcionarios públicos rompe cualquier límite ético imaginable. En lugar de impartir justicia con imparcialidad, se dedican a cuidar las espaldas de sus jefes políticos. De este modo, la confianza en las instituciones se encuentra completamente destruida y por los suelos. Con toda seguridad, este tipo de componendas dejará una mancha imborrable en la historia política del estado.
Freno express al Congreso de Nuevo León
Sin duda alguna, el caso más descarado de protección política tiene nombre y apellido dentro del poder judicial. Nos referimos a la jueza asignados por Samuel, Tania Virginia Neri Borjas, quien actuó con velocidad luz. Específicamente, esta juzgadora otorgó una suspensión provisional en fast track para congelar el juicio político contra Samuel García. Cabe destacar que dicho proceso fue impulsado de manera firme por el Congreso de Nuevo León.
Por lo tanto, la investigación por la presunta triangulación de recursos públicos a despachos familiares quedó paralizada por completo. Es obvio que este fallo express busca evitar que la verdad salga a la luz pública. De igual forma, la maniobra demuestra un desprecio absoluto hacia la labor de fiscalización de los diputados locales. La molestia de la oposición es total, pues ven cómo la justicia se arrodilla ante el mandatario.
Los magistrados del conflicto de interés evidente
Por si la actuación de los jueces de base no fuera suficiente, el escándalo salpica tribunales colegiados. Particularmente, los magistrados Roberto Rodríguez Garza y Cynthia Cristina Leal Garza se encuentran en el ojo del huracán. Se sabe que ambos fueron denunciados formalmente debido a un flagrante conflicto de interés en temas administrativos. A pesar de sus evidentes ligas con la administración naranja, los dos se negaron rotundamente a excusarse.
Hay que recordar que Rodríguez fue magistrado del TJA y Leal coordinó análisis en el gobierno estatal. Sin embargo, ninguno mostró la más mínima decencia profesional al momento de revisar los recursos legales. Por el contrario, prefirieron mantener el control de los casos para asegurar resoluciones favorables al gobernador Samuel García. Esta conducta deja claro que la justicia en Nuevo León obedece a intereses privados y no al derecho.
Por último, la gota que derramó el vaso fue el descarado festejo de cumpleaños del Secretario General de Gobierno Mike Flores. En dicha fiesta fueron captados muy sonrientes los juzgadores Carlos Alberto Flores Alamilla y Sonia Alejandrina Martínez Mireles. Del mismo modo, el juez laboral Érick Martín Vega Sierra se sumó a las selfis con el operador político oficial. Todo esto confirma la existencia de una red de complicidad absoluta que pisotea la dignidad judicial de Nuevo León.

Un juez corrupto libera al Titán cínicamente
Por desgracia, las polémicas de los jueces de Samuel García no se limitan a salvaguardar la política estatal. Lo verdaderamente alarmante y peligroso es que sus fallos también han alcanzado al ámbito del crimen organizado. Por ejemplo, la jueza de distrito María de los Ángeles Padrón Banda dictó una resolución que indignó a todos. La funcionaria decretó la no vinculación a proceso del peligroso presunto líder huachicolero José Antonio Cortés Huerta.
De esta manera, el sujeto conocido ampliamente como “El Titán” recuperó su libertad de forma inmediata y sospechosa. Con este fallo, el valioso apoyo a lider huachicolero detenido en cateos federales quedó totalmente consumado ante la frustración social. Por añadidura, la misma jueza ya había liberado previamente a tres compinches arrestados junto a este presunto criminal. Es terrible ver cómo los esfuerzos de las fuerzas federales se tiran a la basura en juzgados locales.
Luis Gerardo Esparza y el caso de Los Rodos
En sintonía con estas liberaciones, el juzgador Luis Gerardo Esparza saltó a la fama por las peores razones. Este juez Segundo de Distrito en Materia Penal otorgó un amparo definitivo a un generador de violencia. El beneficiado fue nada menos que Joel Rodolfo Ramones Barba, el temido líder de la banda delictiva “Los Rodos”. Es inaudito que un juez corrupto libera al Titán y que otros dejen libres a líderes criminales tan peligrosos.
Por todo lo anterior, la indignación colectiva contra el gobierno naranja y sus jueces predilectos está totalmente justificada. La promesa de una nueva política se convirtió en una pesadilla de impunidad, nepotismo y protección a delincuentes. La ciudadanía exige respuestas claras y que se investigue a fondo este cochupo judicial que destruye al estado. Mientras tanto, los recomendados del gobernador siguen operando con total impunidad en los tribunales federales de Nuevo León.
Quizá te interese Fracasa programa Alimentar con Amor en Nuevo León pese a inversión millonaria
El gobernador de Nuevo León gasta 276 mil pesos en publicidad al día e ignora a la ciudadanía
Array












