En el Nuevo León de las promesas de modernidad, la realidad se divide en dos mundos: el de los ciudadanos que enfrentan un transporte colapsado y hospitales en ruinas, y el de la familia del poder que cosecha fortunas. La administración de Samuel García ha dejado claro dónde están sus verdaderas lealtades al otorgar más de 147 millones de pesos a la empresa de Jorge Rodríguez Cantú, hermano de la influencer y Primera Dama, Mariana Rodríguez.
Mientras el gobernador asegura que “lo nuevo” ha llegado al estado, las prácticas de nepotismo parecen más viejas que nunca. Para el ciudadano de a pie, la prioridad debería ser el acceso a la salud y la conclusión de las obras viales que asfixian a Monterrey; para el gobernador, la prioridad ha sido que el dinero se quede en la familia.
Prioridades Invertidas: Jorge Rodríguez Cantú y el Botín de Salud
La bonanza económica de Jorge Rodríguez Cantú no es obra de la casualidad, sino de una serie de licitaciones a modo dentro del sector salud estatal. A través de la firma Paraclínicos y Farmacéuticos S.A. de C.V., el hermano de Mariana Rodríguez se ha convertido en un proveedor indispensable para el gobierno de su cuñado, Samuel García.
Desde 2022, el flujo de capital hacia esta empresa ha sido ininterrumpido:
- 2022: Un contrato inicial de 70.8 millones de pesos.
- 2023: Sumas adicionales por 8.7 millones de pesos dirigidas al Hospital Materno Infantil.
- 2024: Una nueva asignación por 68.2 millones de pesos.
El contraste es indignante. Mientras el cuñado del gobernador factura cifras astronómicas por materiales de curación “no especificados”, el Hospital Materno Infantil de Guadalupe —el mismo que recibe estos insumos— se cae a pedazos. Las quejas ante la Comisión de Derechos Humanos de Nuevo León documentan una realidad de terror: saturación de pacientes, falta de gasas, jeringas y medicamentos básicos. Es decir, el presupuesto sale del erario hacia las cuentas de Jorge Rodríguez Cantú, pero los beneficios nunca llegan a las camillas de los enfermos.
Obras Eternas y el “Tarifazo” para Financiar Lujos
El enriquecimiento de los allegados a Samuel García y Mariana Rodríguez ocurre en el peor momento para la economía de los neoleoneses. El estado atraviesa una crisis de movilidad sin precedentes, donde el gobernador ha impuesto un “tarifazo” que golpea directamente el bolsillo de los trabajadores. La justificación oficial es que se necesita dinero para mejorar el transporte, pero los ciudadanos ven con frustración cómo las obras de infraestructura están detenidas o avanzan a paso de tortuga.
Resulta difícil creer que no hay presupuesto para terminar las líneas del Metro o para bachear las avenidas principales, cuando el gobierno ha tenido la capacidad de inyectar más de 147 millones de pesos a la empresa del hermano de la Primera Dama. Para el gobernador, parece que los viajes de lujo y la vida de opulencia que presume el círculo cercano a Mariana Rodríguez son más urgentes que la movilidad de un estado que produce la mayor riqueza del país.
Samuel García y el Esquema de Triangulación Familiar
El caso de Jorge Rodríguez Cantú es solo una pieza del rompecabezas. La Fiscalía General de la República (FGR) mantiene abierta una investigación contra Samuel García por el presunto desvío de mil millones de pesos. El esquema señalado sugiere que el dinero público viaja a través de empresas fachada para terminar en el despacho Firma Jurídica y Fiscal Abogados S.C., propiedad del gobernador y su padre.
Este modelo de gestión patrimonialista explica por qué, a pesar de los ingresos récord del estado, los servicios públicos siguen en la precariedad. El dinero de tus impuestos está siendo utilizado para consolidar la fortuna de una dinastía. El discurso de transparencia de Mariana Rodríguez en redes sociales choca frontalmente con la realidad de los contratos de su hermano; es una fachada de “buena voluntad” que oculta un negocio familiar de dimensiones industriales.
¿Hasta cuándo aguantará Nuevo León?
La paciencia ciudadana tiene un límite. No se puede pedir a la población que acepte camiones viejos, tarifas altas y hospitales sin medicinas mientras el cuñado del gobernador se enriquece a manos llenas. La entrega de 147 millones de pesos a Jorge Rodríguez Cantú es la prueba de que el gobierno de Samuel García no busca el bien común, sino el bienestar de su árbol genealógico.
Nuevo León exige que las obras se terminen, que la salud sea un derecho y no un negocio, y que los funcionarios entiendan que el presupuesto no es una herencia familiar. La “Nueva Política” ha resultado ser un traje a la medida para los hermanos y parientes de quienes hoy ocupan el Palacio de Gobierno. Mientras ellos celebran contratos millonarios, Nuevo León sigue esperando que el gobierno cumpla con sus funciones básicas.
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