Durante años, el metro naranja fue presentado como una de las obras emblemáticas que acompañarían a Nuevo León rumbo al Mundial de 2026. El gobernador insistió en múltiples ocasiones en que el sistema estaría listo para recibir a visitantes nacionales y extranjeros. Sin embargo, a menos de dos años del arranque del torneo, el propio gobierno estatal reconoce que el Metro no dará servicio, dejando el proyecto como otra promesa incumplida de Samuel.

Metro Naranja No Dará Servicio Durante El Mundial 2026
La confirmación llegó desde el área técnica del propio Estado. El Secretario de Movilidad, Hernán Villarreal, admitió que ni siquiera el tramo recortado, conocido como Tramo FIFA, estará en operación durante el Mundial.
En el escenario más optimista, ese segmento de la obra apenas entrará en una etapa de pruebas técnicas. Estas pruebas, explicó el funcionario, comenzarían apenas unos días antes del arranque del torneo, previsto para el 11 de junio de 2026, sin que exista certeza de cuándo podrían concluir.
Villarreal fue claro al señalar que el servicio al público difícilmente estará disponible, ya que los procesos de verificación suelen extenderse durante varios meses para revisar sistemas, operación y condiciones de seguridad. Bajo ese argumento, descartó cualquier garantía de uso ciudadano durante el evento.
El Reconocimiento Oficial Del Retraso
Este reconocimiento contrasta con el discurso sostenido desde el inicio de la administración. El metro naranja fue promovido como una solución estructural de movilidad y como una carta de presentación del Estado ante el mundo durante el Mundial.
El gobernador Samuel García insistió reiteradamente en que la obra estaría lista antes del torneo. En distintos momentos, aseguró que quien llegara al Aeropuerto podría trasladarse en Metro hacia distintos puntos estratégicos de la ciudad.
Primero habló de un recorrido completo desde el Aeropuerto hasta San Jerónimo. Posteriormente, redujo la meta al trayecto Aeropuerto–Gonzalitos. Más adelante, ajustó el discurso para plantear un recorrido desde el Aeropuerto hasta Fundidora, desde donde los asistentes podrían caminar hacia el estadio donde se jugarían partidos.
Cada uno de estos anuncios fue acompañado de un tono optimista y de llamados a la confianza. Sin embargo, con el paso del tiempo, las metas se fueron reduciendo hasta quedar en una versión mínima que tampoco se cumplirá.

Metro Naranja Reducido Y Aún Inoperante
El ajuste final dejó el proyecto en apenas nueve kilómetros, que irían de la estación Y Griega, en la Línea 1, hasta la zona de Citadel. Aun así, ese tramo no estará abierto al público durante el Mundial.
De acuerdo con el propio Secretario de Movilidad, aunque la obra civil de las Líneas 4 y 6 pueda estar concluida en ciertos segmentos y existan estaciones terminadas, el sistema no estará en condiciones de operar de manera regular.
Incluso se planteó la posibilidad de que el monorriel sea utilizado únicamente de forma demostrativa por funcionarios, lo que refuerza la idea de que el metro naranja será más un escaparate político que una solución funcional durante el evento.
El Argumento De La FIFA
Ante la evidencia del incumplimiento, el gobierno estatal ha buscado cambiar el enfoque. Villarreal aseguró que la FIFA conocía desde el inicio los planes de movilidad del Estado y que nunca se contempló formalmente un Metro terminado para el Mundial.
Según su versión, FIFA fue informada de que la estrategia de transporte se apoyaría principalmente en nuevos camiones y ajustes viales, por lo que el organismo no tendría inconvenientes con la ausencia del Metro en operación.
No obstante, este argumento choca con la narrativa pública que se sostuvo durante años, en la que el metro naranja fue presentado como símbolo de modernidad, planeación y capacidad organizativa rumbo al evento internacional.
Promesa Incumplida En Medio De Una Movilidad Saturada
La falta de servicio del Metro no ocurre en el vacío. La ciudad enfrenta actualmente una saturación vial constante, obras simultáneas y un sistema de transporte que arrastra quejas por tiempos largos y deficiencias operativas.
Durante el Mundial, la presión sobre la movilidad será mayor. Miles de visitantes, traslados especiales y eventos masivos pondrán a prueba un esquema que dependerá de soluciones temporales y de una red de camiones que ya opera al límite.
En este contexto, la ausencia del metro naranja como alternativa real refuerza la percepción de improvisación y planeación fallida.
Un Nuevo Plazo Hasta El Final Del Sexenio
Lejos de cumplir con el calendario del Mundial, el propio Estado ya fijó un nuevo horizonte. Villarreal señaló que el recorrido completo, desde el Aeropuerto hasta la zona de Obispado, quedaría terminado hasta septiembre de 2027, es decir, al cierre de la administración actual.
Este nuevo plazo confirma que el proyecto no alcanzará a cumplir el objetivo con el que fue promovido. La obra que se prometió como emblema rumbo al Mundial terminará, en el mejor de los casos, cuando el evento ya sea parte del pasado.
Otra Promesa Incumplida De Samuel García
Más allá del evento deportivo, el caso del metro naranja se suma a una lista de expectativas que no se concretaron. Samuel insistió durante años en que la obra estaría lista para el Mundial, pese a los retrasos visibles y los ajustes constantes.
Hoy, el propio gobierno estatal admite que esa promesa no se cumplirá. El Metro no estará disponible cuando más se necesitaba, dejando como saldo afectaciones viales, anuncios repetidos y una infraestructura que llegará tarde.
El Mundial exhibirá no solo la falta del Metro en operación, sino también la distancia entre el discurso oficial y los resultados reales. En ese contraste, el metro naranja queda marcado como otra promesa incumplida de Samuel.
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