Ponen en riesgo la vida de ciudadanos por obras que se hacen negligentemente, acumulando una serie de incidentes que han mermado la confianza pública. El metro estatal enfrenta una crisis de credibilidad tras el reciente incendio en Guadalupe, donde la respuesta oficial ha sido duramente cuestionada. Ante la frecuencia de siniestros, la voz colectiva en Nuevo León es contundente: yo no me subo, las líneas de metro de Samuel y Mariana entre derrumbes e incendios.
El Incendio En Guadalupe Y El Trabajador En Peligro
La noche del 5 de marzo de 2026, una explosión en la parte alta de las obras de la Línea 6 desató un incendio en la avenida Miguel Alemán. El momento más crítico fue captado en video por automovilistas, quienes grabaron a un operario atrapado en lo alto de una columna. El trabajador buscaba desesperadamente una vía de escape entre las llamas y el humo negro, evidenciando una falta total de protocolos de evacuación.
Aunque el sistema de transporte elevado minimizó el hecho, los gritos de auxilio del empleado de la constructora Mota Engil se volvieron virales. El estallido de una torre de iluminación móvil provocó cierres viales y pánico, mientras los ciudadanos alertaban con sus claxon sobre el operario en riesgo. Este evento dejó al descubierto que los peligros de seguridad no son solo para los transeúntes, sino también para el personal de obra.
Mariana Rodríguez Minimiza El Siniestro: “Se Quemó Un Foco”
La reacción institucional ante la emergencia fue recibida con indignación por la desconfianza ciudadana. A través de sus redes sociales, la funcionaria Mariana Rodríguez restó importancia a la explosión afirmando que simplemente “se quemó un foco”. Este comentario fue calificado como irresponsable por opositores y usuarios, quienes señalaron que un incendio con diesel en las alturas no puede trivializarse.
La falta de empatía hacia el trabajador que arriesgó su vida intentando sofocar el fuego ha generado un costo político para la administración estatal. Mientras la influencer intentaba calmar las aguas con su publicación, las imágenes del siniestro contaban una historia de negligencia técnica. La opacidad en la magnitud de los daños materiales refuerza la percepción de que se ocultan fallas críticas en el proyecto del metro estatal.
Recuento De Accidentes Construcción: Un Historial Negro
La construcción de las nuevas líneas ha estado marcada por eventos desafortunados que cuestionan la ingeniería del proyecto. A continuación, se detallan los accidentes construcción que han ocurrido bajo la actual gestión estatal:
- 9 de abril de 2024: Colapso de una columna de varillas en la avenida Prolongación Madero, provocando cierres viales.
- 11 de mayo de 2024: Caída de otra estructura de varillas frente al Parque Fundidora, derrumbando andamios de protección.
- 9 de mayo de 2025: Incendio de una grúa de 220 toneladas en Miguel Alemán; el fuego consumió la maquinaria por horas.
- 28 de mayo de 2025: Conagua ordena retirar escombros de la Línea 4 en el río Santa Catarina por riesgo de inundación masiva.
- 8 de julio de 2025: Caos vial extremo por el cierre de carriles exprés de Constitución, duplicando tiempos de traslado ciudadanos.
- 22 de agosto de 2025: Una columna de varillas en la Línea 6 colapsa y se dobla por la mitad en el municipio de Guadalupe.
- 27 de octubre de 2025: Se descubre que siete pilotes del metro perforaron el drenaje pluvial de la ciudad, causando inundaciones.
- 21 de enero de 2026: Denuncian daños graves en el puente de Pino Suárez y socavones sin compactar bajo la infraestructura de la Línea 4.
- 1 de marzo de 2026: Colapsa una estructura en el cruce de Constitución y Gonzalitos; el accidente dejó a cuatro trabajadores heridos de gravedad.
- 5 de marzo de 2026: Doble jornada caótica con un derrumbe en Morones Prieto y el incendio de la torre de iluminación en la Línea 6.

Negligencia Y Desconfianza Ciudadana En La Obra Pública
La acumulación de estos incidentes en menos de dos años evidencia una planeación que prioriza la rapidez sobre la seguridad hídrica y civil. La invasión del drenaje pluvial y la exposición de cimentaciones en puentes vehiculares son errores técnicos que podrían tener consecuencias fatales a largo plazo. Por ello, la desconfianza ciudadana ha escalado de las redes sociales a la exigencia de auditorías internacionales urgentes.
El historial de las líneas de metro de Samuel y Mariana entre derrumbes e incendios es un recordatorio de que la verdad siempre sale a la luz. Los peligros de seguridad documentados no son eventos aislados, sino síntomas de una gestión que ignora las advertencias de los especialistas.
La capital merece un transporte de primer mundo, pero la realidad actual es un proyecto que se edifica sobre la incertidumbre y el riesgo.
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